domingo, 27 de enero de 2013

Aprender sin enseñar

Triste y melancólico, pero mañana feliz y alegre. No es que tengamos cambios hormonales repentinos, simplemente es que somos así, los adolescentes y los eternos adolescentes. Cada día rompemos nuestros principios personales, no conseguimos todo lo que nos proponemos, algunos lo intentamos con menor fuerza y aguante que otros. La impotencia nos supera en ocasiones, nos revelemos haciendo sufrir a los demás en algunas casos y en otros simplemente soltando la ira que teníamos acumulada con lo primero que se nos pase. Quizá no sea la mejor manera de vivir, pero es la que parece ser que predomina.
Nos adaptamos a lo que tenemos que ser, nos comportamos como nos tenemos que comportar. Utilizamos siempre estos recursos para todo sin darnos cuenta. Sabemos que esto produce bastantes problemas, como algunos trastornos de alimentación, aunque supongo que también trae muchas más cosas buenas que malas.

Como en todo, hay personas que no siguen las reglas, como se suele decir, la excepción que confirma la regla. Y de eso os vengo a hablar, pensándolo como es debido tengo una amiga que me impresiona en ese sentido, ella se ve como realmente se tiene que ver. No será la única persona que aprende a ver como debe estar y no como dice la sociedad que debe estar. Debido a que seguramente la marca de como tiene que ser según la sociedad (estereotipo de mujer) no es exactamente como es ella, pero eso a ella le da  igual porque sabe que está perfecta. Es una virtud como mucha de las otras que tiene, no es costumbre que os venga a contar la vida de alguien, o lo que yo piense de una persona específicamente, pero esta vez será una excepción, porque en ella está la clave del cambio. Traduciendo lo que acabo de decir: gracias a ella me di cuenta que cada persona puede llevar lo que le gusta a un límite insospechado. Todo lo que le he visto hacer lo ha hecho perfecto (no se si es porque todo se le da bien o porque se esfuerza en todo, a veces dudo cual de las dos es). Es una persona completa, vamos, que parece sobrehumana. Muchas veces, debo reconocer, que me preocupa lo poco que en realidad se de ella, porque nunca la he visto mal por algo.

Entiendo que cada persona es única a su manera, a mi me gusta rodearme de gente que se escapa a mi entendimiento, tengo unos amigos de lo más pintorescos y extraños. Supongo que yo soy al fin y al cabo así, difícil. Quizá quiera rodearme de lo que carezco, de gente inteligente y sorprenderte. Pero una cosa tengo clara,  encontrar a ésta chica es algo parecido a completar la Leyenda Personal (pero no me malinterpretéis, ella no es el fin de mi Leyenda Personal, ésa es otra historia) [Referencia a El Alquimista de Paulo Coelho] Dejando los rodeos, creo que cada persona es especial, pero algunas brillan en lo que hacen y para algunos, esas personas demuestran tener unas características que son únicas e inimitables. Espero que ella se siente orgullosa de si misma, porque para mi ha conseguido ser una persona que deja marca en todo lo que hace, deja su huella y marca a las personas, por lo menos a mi. Yo desde hace tiempo he intentado ser yo mismo y explotar todo lo que me gusta para disfrutar al máximo de mi vida; también he buscado sentirme a gusto conmigo mismo, esto último cuesta más pero se que lo acabaré consiguiendo. Y ella sin darse cuenta consigue que luche por ello. Y como yo supongo que más personas simplemente por el hecho de rodearse de gente especial, tiene fuerzas para hacer muchas cosas. Y es que cada persona puede ayudar a otra simplemente estando en frente suyo hablando de temas vacíos. 


1 comentario:

  1. Y así es la vida, o eso suelen decir. Distintos momentos, distintas personas, distintas leyes, y siempre una excepción... o varias, claro.

    Aunque cada uno pensará de una forma, supongo que todos buscamos ser la excepción, y probablemente todos lo conseguimos (pues nadie es igual que otra persona) pero solo algunos son capaces de verlo.

    Y bueno, puesto que me gustan los comentarios largos, aunque ya he acabado de comentar lo básico, algo más tendré que decir.
    Y ahora voy a aprovechar para hablar de tus últimas palabras: Los temas vacíos!
    Pues la verdad, no estoy del todo de acuerdo. Si alguien te ayuda hablando de temas vacíos, te aseguro que te estas mintiendo. Tal vez te ha ayudado su compañía, y es que eso es verdaderamente importante, pero solo los temas divertidos o interesantes pueden ayudar a alguien que prefiere la soledad... o al menos esa es mi opinión y la idea que os dejo para que penséis.

    Hasta la próxima entrada!

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