sábado, 5 de noviembre de 2016

La maleta

Miro con determinación mi cuarto, sabiendo que es posible que sea la última vez que lo vea. Es un cuarto triste, con poca luz, tiene tres estanterías con libros y está lleno de posters que no dejan ver la pared blanca.

Mi cuarto lo inunda un silencio, un silencio que proviene de mi cama, concretamente de la maleta abierta en él. Cada centímetro de pared es un recuerdo, cada póster es un momento determinado cargado de conversaciones y lugares únicos.

El póster de Doctor Who, puesto a la izquierda de la puerta, calla un regalo furtivo de un amor muy fugaz, él sé pregunta mirando a la maleta el motivo por el que me voy. A su vera, al otro lado de la puerta hay otro póster, son del mismo tamaño, pero este es más joven y menos hablador, es una portada de Birds of Prey, guarda el secreto de mis 18 cumpleaños; él sabe que me voy para huir, por eso no sé atreve a mirar a la maleta.

Un libro sale de la estantería para introducirse a la maleta, sabe que todos los demás les miran, siempre ha sido el mimado, ha sido usado, subrayado y colocados post-it en repetidas ocasiones, sabe que siempre ha sido el favorito. Antes de introducirse en su maleta decide mandarme un mensaje, el libro de Dickens deja caer una fotografía, la fotografía de fotomatón desconoce los motivos de Historia de dos ciudades para hacer esto.

Como respuesta, yo vuelvo a introducir ese congelado momento dentro del libro, miro a la callada maleta, sabiendo que mi libro tiene razón, no debo huir por un beso sin promesa, me queda mucho aquí. La habitación deja de estar en silencio ya.

miércoles, 22 de junio de 2016

Acorde de Sol

Suenan las tres primeras notas de un punteo de guitarra, son tres sonidos inconfundibles que evocan en mí palabras, lugares y personas. Ahora no me concentro en recuerdos, me centro en lo que llevo horas pensando hacer, en lo que llevo horas haciendo. Entre mis brazos, uno que rodea su fina cintura y otro cargando su minúsculo peso, se encuentra un motivo para que esta canción hable de mí, de nosotros. Las horas y las canciones han cambiado, muchas canciones han hablado de amor, pero hasta ahora no ha habido una que al sonar haga que pase la lengua por mis labios secos humedeciéndolos, me haga estar valiente y me incite a pedir permiso para recrear esa situación que mi mente lleva imaginando toda la tarde. 

 I need you right here 
By my side

Y el momento ocurre, el arpegio ha explotado con la batería hace segundos, a la vez, yo me he lanzado a decirlo, mis labios están inquietos, no pueden dejar de buscar los suyos igual que mi mano no quiere apartarse ni un solo centímetro. Cada nota se hace eterna, mi corazón corre más rápido que el tempo de la canción. Responde, no aguanto ni un segundo más, mi cabeza es incapaz de procesar lo que dice, solo puedo pensar en acercarme a ella. Repito su frase mientras intento calmarme, me repito a mí mismo su palabra, me repito "vergüenza". Me río, no sé si de nerviosismo, felicidad o desconocimiento, antes de que pueda decir algo más, mis labios han retomado la búsqueda de los suyos con acierto.

It doesn't matter what we do
Or what we say
'Cause nothing matters anyway

La canción culmina con un gran golpe de batería y guitarra, no soy consciente de que la canción ha acabado hasta que mis labios se separan de ella. Respiro fuerte, mi corazón no deja que escuche nada con baquetazos, poco a poco entran las notas de una nueva canción, la realidad me vuelve a imbuir, puede que no la tuviera que besar, pueda que sea un egoísta, puede que ella se arrepienta; de algo estoy seguro, todavía busco su contacto. Mi cabeza me pide que la suelte, mi corazón dice que no me aparte y mi cuerpo vuelve a besarla. Es el momento más feliz que recuerdo desde hace mucho, no importa lo que pase después. Los acordes han cambiado, a pesar de que su significado no lo haga para mí. Finalmente nos fundimos en un nuevo recuerdo que tiene de fondo una voz rasgada en el que la abrazo sin distinguir donde empieza mi brazo y acaba ella.

That I'd never lived before
Somebody shake me
'Cause I, I must be sleeping

lunes, 30 de mayo de 2016

Empty

A lo largo de los últimos dos años os he venido contando una y otra vez lo mismo, he sido repetitivo y lo peor de todo es que por mucho que me quejara no he estado cambiando mucho la cosa. 

Creo que no hace falta volver a repetiros lo mismo, ya sabéis o al menos os imagináis si me habéis leído últimamente que mi fuerza de voluntad lleva perdida un tiempo, no hago nada con mi vida mas que quejarme. 

Tengo miedo de ser una persona vacía, de ser un mero cascarón grande y pesado en el que no vaga nada, una mera ilusión corpórea de una persona que ya no existe. ¿Cómo sabemos sí estamos viviendo una vida o solo la estamos dejando pasar?

La única respuesta que me puedo dar, la única que me vale, es que dentro de ese cascarón todavía vive la esencia y que puede despertar con esfuerzo. El cascarón puede romperse, se romperá cuando lo que haya dentro empuje hacia fuera, cuando vuelva a vivir y tomar las riendas de mi vida.


lunes, 16 de mayo de 2016

Paradysso

Son las verdades las que mueven a las personas a superarse. No me refiero al conocimiento de una situación específica, no hablo de ese saber que te imbuye toda la mente cuando necesitas cambiar algo. Estoy hablando de la certeza de que estás consiguiendo algo, esa fuerza que te empuja a seguir cuando has cumplido una meta, hablo de cuando existe algo plausible diciéndonos que lo que has hecho empieza a tomar forma. 

Pues tal situación es la que finjo tener y la que es evidente que no existe. ¿Qué tipo de superación puede tener alguien que el cariño por sí mismo empieza en la repulsión cada vez que se mira; y acaba en las mentiras que cuenta a los demás?  Todas mis palabras se las lleva el viento, mi motivación es una montaña rusa que no tiene mucha altura máxima. Siempre me pongo metas que nunca cumplo, por muy pequeñas que sean. Son, mi fuerza y mi mentalidad, a día de hoy más sanas, cumplo mucho más que hace tiempo pero, siempre hago algo para no continuarlo, me olvido de todo lo que me propongo tan pronto como un plan con alguien lo desbarajuste. 

En una vida vacía de esperanza, en la que cada preocupación se consume en mí tan rápido como el alcohol entrando en mi cuerpo, decidme dónde se supone que cabe la voluntad. Es gracioso ver como mi superhéroe siempre ha sido Green Lantern, un personaje que extrae su poder de la materialización de la voluntad, algo de lo que yo es evidente que carezco. 

Fingir ser alguien alegre, fingir ser alguien que se dedica a todo aquello que le gusta, alguien que no tiene una dependencia emocional patológica, alguien con un miedo irracional a estar solo, alguien que solo existe a base de las mentiras que cuenta sobre sí mismo. Sólo soy mentiras.

Pongamos las cartas en la mesa, mi dependencia emocional es mi mayor problema, pero es que como voy a conseguir que alguien me aprecie o se fije en mí si soy repulsivo, agobiante y asqueroso. Estoy nervioso, soy un niño que empieza a sentir de nuevo todos esos sentimientos ligados al amor, ese sentimiento de atracción, posteriormente de pasión y de confort con una persona determinada. Volver a sentir ese mar de dudas sobre la reciprocidad de lo que sientes, ese revoloteo que quieres manifestar con todo tu ser. Pero, sabiendo que no tienes forma de que sea mutuo, que es lo que te impide caer al miedo al rechazo, al fracaso.

Hoy volví a caer
en el mismo pozo
pozo que no perdona que no sabe 
de amor ni personas

miércoles, 10 de febrero de 2016

Caída libre

Es impresionante cuantas veces una persona es capaz de intentar llegar a un rol o estatus que, si bien es posible encontrarlo, es una meta que tan difícil de visualizar es que no hay mejor forma de describirlo que diciendo que el enfoque es erróneo. Soy consciente, al menos creo serlo, de los problemas que forman esta situación tan tóxica. Incluso me atrevo a decir que por mi mente pasan las soluciones a tomar.

Entre mis virtudes, sean cuales sean las que tenga, no se encuentra la voluntad. A pesar de que la falta de fuerza de voluntad es un gran problema, no es más que una denominación que hace más llevadero el problema o conjunto de problemas que han llevado mi vida a un caos. Saber nombrarlo ayuda, pero también resta importancia al problema, pues lo conocido da menos miedo que lo desconocido.

A pesar de mi espiral de indeterminación y dejadez nunca he dejado que estas situaciones me destruyan, pero sería mejor no existir que ver como no soy capaz de levantarme ante el primer tropiezo que he tenido desde mi nueva situación. Siempre me he sentido orgulloso de mi capacidad de reaccionar ante las situaciones más adversas. Desde hace dos años ya no puedo decir lo mismo, pues a falta de una tragedia, no he sabido recomponerme de lo más fácil de prevenir: el paso del tiempo.

Una vez acabada la primera etapa de mi vida, superada en mi opinión con sobresaliente, no he sido capaz de fijar un rumbo fijo más que el de caída libre al vacío. No estudio, no trabajo, he empeorado mi físico y dejado de lado unas buenas aficiones. ¿Qué he sacado a cambio? Pues unas amistades y una estabilidad emocional que nunca pensé que tendría, gracias gran parte a una única persona.

Todo este tiempo he sido incapaz de ver lo que había conseguido y por una vez creo que tengo la estabilidad emocional que nunca tuve en mi vida, quizá sea hora de buscar la estabilidad física. Es el momento de empezar lo que un día empecé con mucho esfuerzo y que nunca debió haber terminado, pues el cambio ahora es más difícil, pero llevo unas semanas de altibajos en la cual me aparto del camino en algunas ocasiones, pero siempre vuelvo a él, y todo porque no quiero decepcionar ni a mí mismo ni a mi hermano ni a mi pareja.

Cuantas veces me he repetido que lo voy a conseguir, que puedo cambiar sin darme cuenta que no tengo que cambiar, que tengo que ser yo mismo y lo más importante: debo hacerlo por nadie más que yo mismo. Y cuando fallo no tengo miedo de ocultarlo a las personas, ya no, solo de haberme fallado a mí y así me dispongo a no volverlo a hacer en vez de buscar mentiras y escusas que poner a los demás.

Hacía mucho que no escribía para mí. Me paso el día haciendo cosas para mi, por mi egoísmo y vagancia, pero no escribir, eso nunca. Seguram...